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Equipo de psicológas del centro de psicología y psicoterapia de Ángela de la Fuente

Abrimos una ventana a tu mundo interior para encontrar la raíz de lo que te ocurre y así poder dar soluciones permanentes a tus problemas

CÓMO TRABAJAREMOS

Empezamos con una llamada inicial de unos 20 minutos, sin coste ni compromiso, donde podremos resolver tus dudas y te explicaré nuestra forma de trabajo.

Cuando decidas que quieres comenzar, buscaremos el mejor momento de tu agenda para que tengamos nuestros encuentros y agendaremos la primera sesión. Las haremos presenciales (Madrid) u online, como prefieras

En este camino, entenderemos qué te está ocurriendo, buscaremos las causas profundas y mediante técnicas y ejercicios desbloquearemos aquello que te produce malestar.

Conforme avancemos comenzarás a percibir esos cambios, aparentemente simples pero que tanto supondrán en tu vida.

Sofá con cojín y elementos decorativos que instan a la calma y la tranquilidad
Sofá de color crudo

QUÉ PUEDES ESPERAR DEL PROCESO DE TERAPIA

La terapia es un camino, a veces más largo y otras más corto. A lo largo de ella irás abordando diferentes temas y aspectos de ti que te están siendo problemáticos para, poco a poco, verás un cambio consistente y profundo en tus emociones, pensamientos y conductas. Iremos explorando presente y pasado para ir modificando viejas formas de pensar, sentir y actuar que no te ayudan hoy en día, de forma que puedas tomar decisiones y determinaciones más congruentes con quién quieres tú ser.

Gracias a este proceso, se ampliará tu campo de visión de soluciones, encontrarás recursos maravillosos en ti, te verás y sentirás de forma diferente, se abrirán otras opciones de respuesta ante ti. En definitiva, es un proceso para que te sientas más libre y coherente, lleno de calma y bienestar interior.

Así vamos a trabajar

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Contacta conmigo

Por email o Whatsapp, cuéntame brevemente qué necesitas y cuándo es un buen momento para ti para poder hablar unos minutos.

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Hablamos por teléfono

Me podrás contar qué necesitas, cual es tu disponibilidad para hacer las sesiones. Además aclararemos todas las dudas que tengas sobre mi trabajo o la terapia en general.

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Nos vemos en sesión

Cerraremos una fecha y hora para la primera sesión: si es presencial te mandaré la dirección y si es online un link para conectarnos. En esa primera sesión exploraremos a fondo qué ocurre.

Preguntas frecuentes

Malas noticias: el tiempo no va a resolver tu malestar, por el contrario si no tomas acción puede que se generalice y se haga cada vez más grande y  que cada vez más áreas de tu vida se vean afectadas.

Lo siento, sé que no es lo que quieres oír pero o haces algo con ese malestar o el malestar hará muchas cosas contigo.

La única forma de poner el tiempo a tu favor es dedicarlo activamente a un proceso terapéutico de mejora, es decir, cuando lo emplees en tu recuperación.

Es normal, nadie nos cuenta cómo va esto. Por lo tanto, lo primero que haré será hablar contigo. Mándame un email o mensaje de whatsapp y cuéntame cuando es un buen momento para tí para llamarnos y hablar. Te contaré un poco más de la terapia y resolveremos tus dudas.

Como te comentaba, yo tampoco confiaba y entiendo que exista esta duda.

Después comprobé que efectivamente, se puede vivir en calma. Evidentemente, siempre seguiremos sintiendo emociones como la tristeza, la rabia o la ansiedad. Eso quiere decir que estamos vivos. Sin embargo es muy diferente vivir en un estado de constante depresión, ansiedad, ataques de pánico… que vivir en calma con  momentos de malestar a lo largo de mi vida.

Nadie nace con malestar, este va apareciendo a lo largo de la vida  y va creciendo si no hacemos nada por deshacernos de él. El 99,99% de las personas pueden cambiar todo aquello con lo que no nacieron.

El malestar no es algo crónico con lo que tengas que lidiar de por vida sino un problema pico-fisio-emocional que se puede resolver con éxito si trabajas con las herramientas adecuadas PARA TÍ. En ocasiones probamos libros de autoayuda, consejos, meditaciones… y al no sentir resultados pensamos que no hay solución.

Es cierto que, para que este malestar constante desaparezca, tengo que hacer algo. No valdrá la paciencia ni el tiempo. Hay que ponerse manos a la obra.

No necesitas estar en un enorme malestar para ir a terapia. Hay varias situaciones en las que decidimos acudir: puede que necesites conocerte mejor, que quieras una guía en la vida que sea fiable o puede que sí estés en un gran malestar que llevas tiempo sin poder gestionar. 

 

Quizás la pregunta adecuada es ¿me puede ayudar la terapia?

 

En ocasiones con perseverancia podemos librarnos del malestar, aunque a veces no sabemos en qué perseverar (¿hago yoga?, ¿meditaciones?, ¿relajaciones?, ¿a qué libro de autoayuda hago caso?).

Sin embargo, la mayoría de las veces necesitamos la guía de alguien que pueda conocer MI CASO PARTICULAR y que pueda acompañarme en lo que YO realmente necesito. Y no, en ocasiones no se trata solo de perseverancia, sino de tocar teclas que jamás podríamos tocar por nosotros mismos.

¿Por qué no las podemos tocar? Porque desde dentro no tenemos ninguna perspectiva. Es muy difícil que nosotros mismos nos veamos con claridad ya que estamos demasiado cerca de nosotros. Por ello no podemos encontrar la causa profunda de nuestros malestares y menos aún el material no consciente que bloquea el cambio.

Algunos indicadores de que puedes necesitar esta terapia psicológica son:

 

  • Llevas mucho tiempo (meses, incluso años) con este malestar y no consigues encontrar la forma de regularlo.
  • Has probado muchas técnicas, libros de autoayuda, terapias varias y ninguna te ha dado resultado.
  • Estás tomando medicación psicofarmacológica y no estás haciendo una terapia en paralelo. (¡OJO! La medicación por sí sola no soluciona nada, solo son drogas que nos hacen sentir diferente. Cuando las drogas se van, si no se ha trabajado el malestar, este perdura).
  • Sientes que tu solo/a no estás pudiendo con ello.
  • Simplemente quieres probar una forma acompañada, amable y directa de enfrentarte a esto, en lugar de dar vueltas en círculos sin saber qué estás haciendo.

Te lo cuento todo mucho más detallado en nuestra primera llamada gratuita.

Sin embargo, te adelanto: evaluaremos muy bien tu caso, analizaremos tus dificultades, te conoceremos mucho mejor y nos podremos manos a la obra con ejercicios prácticos que te ayuden en tu día a día, técnicas de desbloqueo profundo de la raiz del problema, te acompañaré en llevar todo lo nuevo que veamos en las sesiones a tu vida cotidiana.

La terapia comienza con una evaluación, de tal forma que el/la profesional pueda diseñar una intervención más ajustada a las necesidades de cada persona. En ella, el/la psicoterapeuta intentará conocer más sobre la historia del consultante y su problemática para conocer más qué ha podido suceder para que eso apareciera, cómo piensa y siente la persona, de qué vínculos está rodeada… Después de esto se acordará conjuntamente con la persona una línea de trabajo común con la que ambos estén de acuerdo, pudiendo ajustar expectativas ambas partes.

Finalmente, con el fin de conseguir los objetivos propuestos se aplican diferentes técnicas y estrategias.  Una ellas es hablar, poniendo voz a lo que nos ocurre. Pero no únicamente hablar: también se trabaja con imágenes, técnicas creativas, escritura, visualización, relajación y meditación, ejercicios corporales, muñecos, cojines, sillas… Cada psicólogo va a tener formas diferentes de abordar una misma cuestión para llegar al mismo objetivo: sentirnos mejor.

La duración de una terapia psicológica varía en función de la persona, su situación, su problema, la gravedad de este… Cada persona y cada proceso terapéutico son únicos y por lo tanto tendrán una duración particular. Después de unas sesiones de evaluación, podremos hacer una estimación sobre ese tiempo, que puede variar a lo largo de la terapia.  La duración de una terapia  se va modificando y ajustando con el usuario según se vea adecuado, siempre de forma honesta y clara. Para que te hagas una idea, una terapia puede durar entre 6 meses y años.

También depende de tu caso. Siempre recomendamos que las primeras sesiones sean semanales para poder evaluar y comenzar un buen ritmo de trabajo. Después, te recomendaremos una frecuencia que consideremos óptima para tu caso. Escucharemos también tus necesidades para adaptarnos a lo que a ti te sea posible.

En mi experiencia, se paga un precio mucho más alto por continuar en un malestar constante de lo que se paga por ir a terapia. Y en base a lo que me encuentro en consulta, nadie se suele arrepentir de la inversión hecha. 

A veces es cuestión de revisar las prioridades y la importancia que le quiero dar a esto. He conocido personas que se han gastado cientos de euros en , por ejemplo, cambiar su cuerpo, pero les parecía demasiado gastarlo para aprender a aceptarse a sí mismos y su cuerpo. O he visto gastarlo en alcohol y drogas para sentirse mejor pero no en terapia.