¿QUÉ ES LA TERAPIA?

La terapia es un proceso que tiene como objetivo el cambio o la transformación de alguna parte o partes de nosotros mismos. Estos cambios estarán en consonancia con los objetivos de las personas que acuden a ella.  Con este fin, el/la psicólogo/a pone a disposición del paciente todos sus recursos profesionales que aprendido a lo largo de su formación y su experiencia.

El objetivo es mejorar la calidad de vida de la persona, mediante cambios consistentes en sus emociones, conductas y pensamientos. 

El psicoterapeuta tiene que ser un psicólogo con la correspondiente habilitación sanitaria y que además, esté colegiado. Debe contar con una formación y habilitación específica en psicoterapia. El paciente deberá ser una persona que voluntariamente decide mejorar su salud psicológica y  buscar un tratamiento en psicoterapia. Ambos construirán una relación terapéutica sólida que facilitará el proceso de cambio o transformación. 

Esto que la persona quiere transformar, explorar o conocer se llama demanda. Puede haber demandas muy diferentes: ansiedad, sentimientos de tristeza, incapacidad para organizarse, insatisfacción, problemas con mi familia o pareja, mejora de mis capacidades, desarrollo personal, etc. (Ver más en Servicios).

La terapia es, ante todo, un espacio seguro, amparado por la confidencialidad del secreto profesional, en el cual poder examinar aspectos de nuestra vida, cosas que nos gustaría mejorar, miedos, dificultades, y buscar la forma de superarlos o de aprender a vivir de forma diferente con ellos.

Los psicoterapeutas procuran crear una atmósfera emocional cálida, de apoyo y respeto, no crítica, favorecedora de la confianza y la esperanza. Sus intervenciones se diseñan para aliviar el sufrimiento y favorecer cambios congruentes con los objetivos del cliente.

¿Qué se hace en una terapia?

Existen muchas escuelas dentro de la psicoterapia y en cada una de ellas se hace énfasis en algún aspecto de la persona de forma que, de formas diferentes y por caminos distintos, se hace un recorrido que llegará al mismo lugar. Es por ello que lo que ocurre en la sesión puede ser muy diferente de una escuela a otra. Sin embargo hay aspectos que son bastante comunes:

La terapia comienza con una evaluación, de tal forma que el/la profesional pueda diseñar una intervención más ajustada a las necesidades de cada persona. En ella, el/la psicoterapeuta intentará conocer más sobre la historia del consultante y su problemática para conocer más qué ha podido suceder para que eso apareciera, cómo piensa y siente la persona, de qué vínculos está rodeada… Después de esto se acordará conjuntamente con la persona una línea de trabajo común con la que ambos estén de acuerdo, pudiendo ajustar expectativas ambas partes.

Finalmente, con el fin de conseguir los objetivos propuestos se aplican diferentes técnicas y estrategias.  Una ellas es hablar, poniendo voz a lo que nos ocurre. Pero no únicamente hablar: también se trabaja con dibujos, escritura, visualización, relajación y meditación, ejercicios corporales, muñecos, cojines, sillas… Un psicólogo va a tener formas diferentes de abordar una misma cuestión para llegar al mismo objetivo: sentirnos mejor.

¿Cuánto dura una terapia?

La duración de una terapia psicológica varía en función de la persona, su situación, su problema, la gravedad de este… Cada persona y cada proceso terapéutico son únicos. Después de una evaluación (ver El trabajo en terapia) tu psicoterapeuta podrá darte una estimación sobre ese tiempo, que puede variar a lo largo de la terapia.  La duración de una terapia  se va modificando y ajustando con el usuario según se vea adecuado, siempre de forma honesta y clara.