Al atravesar el camino de duelo pasamos por diferentes fases o etapas representadas por emociones o sensaciones internas diferentes, sin embargo, existen tantas formas de pasarlas como personas hay en el mundo.

  • Se dan a ritmos diferentes: cada persona tiene unos ritmos diferentes, una forma de enfrentarse a la vida, una capacidad diferente de sentir las emociones y procesarlas… y es por ello que no se pueden generalizar tiempos o intensidades de las diferentes etapas.
  • Se dan hacia delante y hacia atrás. Es decir, no se dan de forma exacta y lineal. Hay quien puede saltarse una fase para volver a ella un poco más tarde, pueden darse dos fases en un momento del tiempo a la vez mientras se hace el tránsito…
  • Nos conectamos y desconectamos de ellas: Para soportar la pérdida de un ser querido necesitamos en ocasiones desconectarnos del dolor y el sufrimiento por momentos. El péndulo representa las ideas y venidas que tiene el doliente hacia sentir la pérdida y desconectarse de ella para poder sobrevivir.

Elaborar el duelo

Elaborar un duelo quiere decir poder ir viviendo las diferentes emociones, sensaciones físicas, cogniciones, fantasías, recuerdos… que van apareciendo los meses posteriores a una pérdida) de forma que poco a poco se puedan ir deshaciendo los nudos internos que nos atan a aquello que se perdió y podamos vivir esta pérdida de forma algo menos dolorosa hasta, finalmente, aprender a vivir sin lo perdido.

El psicólogo W. Worden, experto en duelo, sugiere las siguientes “tareas” para poder ir recorriendo el camino de elaborar la pérdida hasta un momento de menos (o escaso) dolor:

 

  • Aceptar la realidad de la pérdida. Parece evidente pero ¿cuántas veces no queremos aceptar que mi pareja me ha dejado, que mi madre ha fallecido o que he perdido un objeto de gran valor? ¿Cuántas veces buscamos una y otra vez tener aquello que perdimos? Aceptar que eso se fue y no volverá es el primer paso para elaborar el duelo.
  • Expresar los sentimientos. Hablar, dibujar, bailar, cantar o escribir los sentimientos son maneras de poder sacarlos fuera y dejarnos sentirlos, un proceso imprescindible para poder dejarlos ir.
  • Adaptarse al mundo sin el fallecido. Puede ser también sin aquello que perdimos. Esta es una importante pero difícil tarea en la que tenemos que encontrar quienes somos sin esa persona/eso y construirnos a partir de ello para seguir adelante.
  • Recolocar emocionalmente al fallecido y seguir viviendo. Poder tener un lugar dentro de nosotros para la persona fallecida es importante. Ha de ser un lugar saludable para nosotros que nos permita recordar sin derrumbarnos constantemente.